Un reciente informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre Colombia en 2024 advierte sobre el rezago y la ineficiencia en la ejecución de la reforma agraria del gobierno de Gustavo Petro, especialmente en el departamento del Meta. La Agencia Nacional de Tierras (ANT) no solo ha incumplido sus metas de adjudicación, sino que destina más recursos a su aparato burocrático que a la compra de predios.
Con más del 60% del periodo de gobierno transcurrido, el panorama es desalentador y genera dudas sobre la viabilidad de la reforma.
Gasto burocrático supera inversión en tierras
El artículo de opinión de Aurelio Suárez Montoya, publicado en la revista Semana, cuestiona la gestión financiera de la ANT. En 2024, la entidad invirtió $301.477 millones en la adquisición de 140 predios, mientras que el costo de su nómina paralela, con 6.997 contratistas, ascendió a $369.514 millones. Esto significa que por cada peso destinado a la compra de tierras, la ANT gastó 1,22 pesos en contratos de servicios.
Los gastos generales de la agencia también se dispararon: en 2023 fueron de $371.050 millones, pero en 2024 aumentaron un 35%, alcanzando $503.545 millones. Particularmente preocupante es el incremento en viáticos y viajes (39% más) y en honorarios a contratistas (44% más).
Pocos resultados pese al alto costo
A pesar del millonario gasto, los resultados en entrega de tierras son mínimos. Según el análisis de Semana, los 97 predios entregados suman menos de 15.000 hectáreas y tienen un valor de $45.978 millones. Esto indica que la ANT gasta diez veces más en su operación que en la compra de tierras para campesinos.
Además, la ANT adquirió dos créditos con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial por USD 49 millones para la implementación del catastro multipropósito. Esto podría traducirse en un incremento del impuesto predial para los beneficiarios de la reforma agraria, muchos de los cuales no cuentan con apoyo financiero ni asistencia técnica.
Reforma agraria en peligro: ¿fracaso inminente?
La reforma agraria, una de las principales banderas del gobierno Petro, enfrenta serios desafíos estructurales. La falta de avances, el despilfarro en burocracia y el creciente endeudamiento ponen en duda su viabilidad. Con el tiempo en contra y crecientes críticas, la pregunta sigue abierta: ¿logrará el gobierno corregir el rumbo o se confirmará el fracaso de la reforma agraria?
No hay comentarios
Tu opinión es importante, compártela con nosotros, guardando respeto por los demás y cuidando tu lenguaje